lunes, 8 de enero de 2018

10 PELÍCULAS MENORES QUE ME ENCANTAN




La última jugada (A big hand for the Little Lady, 1966). Dirigida por un desconocido Fielder Cook, es un western donde no hay tiros, lo que llamará la atención a más de uno. Tampoco hay buenos ni malos. No hay indios, y los vaqueros son de cartoné, como algunos caballos que salen al comienzo de la película. La protagonista, sin duda, es Joanne Woodward, que sobresale por encima de un reparto multicoral, con una gran relevancia de los secundarios.  Es una comedia deliciosa.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Recomendaciones navideñas [o para Reyes, mejor]


Recomendaciones navideñas 
[o para Reyes, mejor]



Poesía:

Antología de la poesía latina (Alianza)

Antología de la poesía china (Gredos)

Marta Agudo. 28010 (Calambur, 2011)

Andrea Aguirre. La infancia suicida de Verónica Qué (Ártese quien pueda, 2013)

Vanesa Pérez-Sauquillo. La isla que prefieren los pájaros (Calambur, 2014)

Juan de Dios García. Matad al jardinero (Instituto Sinaloense de Cultura, 2017)

Aurelia Lassaque. En quête d’un visage (Bruno Doucey, 2017)

Hasier Larretxea. Meridianos de tierra (Harpo, 2017)

Cecilia Quílez. Caligrafía de la necesidad (Bartleby, 2017)

Elena Román. ¿Qué hacer con Freud además de matar a Freud? (Liliputienses, 2017)

Marina Yuszczuk. La ola de frío polar (Liliputienses, 2017)

Adam Zagajewski. Asimetría (Acantilado, 2017)

 

Narrativa / Ensayo:

Michel de Montaigne. La educación de los hijos (veintisieteletras, 1588)

Honoré de Balzac. La falsa amante y otros relatos (El Cobre, 1842)

Jules Vallès. El testamento de un bromista (Periférica, 1869)

León Tolstoi. La sonata a Kreutzer (Alianza, 1889)

Christopher Morley. La librería ambulante (Periférica, 1917)

Stanislav Lem. Solaris (Círculo de lectores, 1961)

George Steiner. Nostalgia del absoluto (Siruela, 1974)

Georges Perec. Me acuerdo (Impedimenta, 1978)

Margaret Atwood. El cuento de la criada (Salamandra, 1985)

Kauzo Ishiguro. Lo que queda del día (RBA, 1989)

Ignacio Martínez de Pisón. El fin de los buenos tiempos (Seix Barral, 1994)

Patrick Modiano. El horizonte (Anagrama, 2010)

Pilar Adón. La vida sumergida (Galaxia Gutenberg, 2017)

Rubén Castillo. Muro de las lamentaciones (Baile del sol, 2017)

Javier Moreno. Un paseo por la desgracia ajena (Salto de Página, 2017)

 

Fotografía:

Elliott Erwitt. Elliott Erwitt’s Paris (teNeus, 2017)

Lucas Garra. Karkinos. Triple negativo (El cáncer de mama no es tan rosa) (Fundación CB, 2017)

 



martes, 15 de agosto de 2017

DE LA SERIE NO LEÍDO: "La araucana", de Alonso de Ercilla


¿Todo vale en el Siglo de Oro? ¿Absolutamente todo? 

¿Por qué no le repetimos a Alonso de Ercilla la estopa que les metemos a otros poetas mucho más cercanos? ¿Por qué se le silencia fuera de las oposiciones a secundaria? La respuesta la conocemos todos. Igual que yo no he soportado los 30 primeros versos, vosotros tampoco.

Y, citándolo, os digo:

“más el amor que siempre, os he mostrado,
a bien aconsejaros me ha incitado.”




miércoles, 9 de agosto de 2017

DE LA SERIE NO LEÍDO: "El pensamiento negativo", de Risto Mejide

Que conste en todo momento que, en este caso específico, le he hecho caso al autor. Él dice: “piensa mal y acertarás”. Y yo pienso (negativa y obedientemente) que este autor está sobrevalorado en cualquiera de los campos a los que se acerca, con mayor o menor fortuna.

Yo me limito a seguir sus consejos.


¿Y vosotros?


lunes, 3 de julio de 2017

RECOMENDACIONES VERANIEGAS


RECOMENDACIONES VERANIEGAS





1. POESÍA


[NOVEDADES 2016-17]

AGUADO, JESÚS. La invención de la pólvora. Ciencia y poesía en la antigua China (Ayuntamiento de Lucena, 2017)

GARCÍA, JUAN DE DIOS. Un fotógrafo ciego (Balduque, 2017)

GARCÍA CERDÁN, ANDRÉS. Puntos de no retorno (Reino de Cordelia, 2017)

domingo, 18 de junio de 2017

DE LA SERIE NO LEÍDO: “Gárgoris y Habidis”, de Fernando Sánchez Dragó


“Gárgoris y Habidis”

de Fernando Sánchez Dragó



Leitmotiv:

Mi primer recuerdo de Sánchez Dragó fue en televisión, cómo no. Un concurso en el que la verdad o la mentira se podían pedir con comodines o sin ellos. Un programa visionario, qué bien les vendría hoy a centenares de políticos nacionales e internacionales, por citar un ejemplo. Entonces ya escribía este señor y ya tenía tantos incondicionales como detractores, cuando la televisión aún era algo sin shares y donde de, haberlos tenido, hubiera ganado de calle “la carta de ajuste”. Allí dejé yo al escritor, incrustado en aquella primera televisión en color que tantos amores de nuestra familia recibió. No sé si seguirá allí, pero no me negarán que con títulos así de rimbombantes no se merece un lugar de lujo en una anticuada carta de ajuste.




[Luego dicen que se reconvirtió en viagra para gatos su literatura. ¡Oh, benditos aquellos que pudieron comprobarlo!]